Decir adiós al estilo de Marina Abramović

Actualizado: 9 feb

Decir adiós al estilo de Marina Abramović.

En 1976, Marina Abramović (famosa artista conocida como la abuela del performance) y Ulay (fotógrafo y artista alemán de performance) se conocieron en Ámsterdam; a partir de ahí unieron sus cualidades artísticas y sus corazones; sin embargo, después de varias infidelidades por parte de ambos, decidieron separarse muy a su manera, ya que en 1988 ejecutaron un performance en la Muralla China, el cual consistió en que donde cada uno se encontraba en cada extremo, para empezar a caminar 2500 km y al llegar al medio abrazarse por última vez para poder decir adiós a más de diez años juntos.


¿Cómo este performance, "The lovers" se relaciona con nosotros?, ¿qué sería de los rompimientos si nos diéramos un tiempo previo para reflexionarlo? si nos diéramos 2,500 km de espacio para entender la decisión que estamos tomando ¿habría arrepentimientos, verborreas, agresión, odio, violencia?.


Pareciera que todos necesitamos ser Marina y Ulay en algún momento de nuestras vidas, y reflexionar en silencio, con nosotros mismos las decisiones tomadas, no solamente en las fracturas de pareja, sino también en las pérdidas diarias como: la pérdida de trabajo, la muerte de un padre, la partida de un amigo, un cambio de régimen, la disminución de la salud o la modificación de una rutina, porque, aunque parezcan situaciones insignificantes o pequeñas, realmente son duelos por los que estaremos atravesando día a día.

Así que, analicemos a esta pareja, arriesgándonos claro, a suponer algunas situaciones; así como ellos podemos elegir aceptar las cosas, simplemente eso, lo cual parece más fácil de lo que es en realidad, en virtud de que previamente vendrán a nosotros sentimientos de ira, rabia, tristeza, impotencia, en dónde negaremos lo sucedido, e incluso podríamos llegar a deprimirnos, pero nos queda la esperanza de que llegue ese momento de negociación, en donde la tormenta empieza a ceder, y decidimos ser creativos para despedirnos en la Muralla China, despedirnos en la muralla de sueños cimentados que tendremos que abandonar, la muralla de estabilidad, de certeza o comodidad que habíamos construido.


El hecho de ver cómo viven de emociones los artistas, hace recordar que la psicología es también un arte, puesto que las emociones, sentimientos, sensaciones y percepciones son su objeto de trabajo, por lo cual busca seguir renovándose con criterios actualizados, para permitir un mejor entendimiento del ser humano, en pro de generar mayor empatía, que por ende permitirá mejorar la convivencia social.


Si hacemos una analogía del arte con lo que nosotros vivimos, notaremos que es posible encontrar un aspecto estético, sublime y efímero, ya que, por más dolorosos que sean nuestras despedidas, siempre traen consigo "belleza colateral" (como la película con Will Smith), traen consigo situaciones llenas de regalos para quien las vive, tales como palabras que se quedan en el corazón, personas que nos llenan de vida, imágenes que solo podremos atesorar en nuestra mente, momentos únicos que valen más que cualquier día perfectamente planeado; podríamos sufrir una pérdida e igual atesorar los buenos recuerdos, vivir un desastre y encontrar nuestra fuerza interior, recibir malas noticias y tener la oportunidad de ser resiliente, o bien equivocarnos en una decisión para recibir un aprendizaje enriquecedor, y por su puesto tendremos experiencia y más experiencia de días vividos.


Por lo tanto, podemos observar cómo el arte va de la mano con eso que habita dentro de nosotros, desde la confianza y equilibrio en una pareja como el performance Rest E

nergy, en donde Marina jalaba con el peso de su cuerpo un arco, y Ulay del otro lado, sostenía igualmente con el peso de su propio cuerpo una flecha que apuntaba directamente al corazón de Marina; hasta la paciencia, y la disposición a platicar únicamente con miradas desde el silencio como en su performance The Artist Is Present, que se llevó a cabo en el MoMA de Nueva York, donde la artista permanecía sentada 8 horas esperando a que los espectadores se sentaran frente a ella para mirarse, solo mirarse en silencio en donde según Abramović, la intención de la pieza fue demostrar “esta enorme necesidad de los humanos de realmente tener contacto.”


Recordando la frase Paul Klee “El arte no reproduce aquello que es visible sino que hace visible aquello que no siempre lo es” animémonosvisitar algún museo para reconectar con tus emociones, con las emociones del pintor, escultor, curador, poeta, y bueno con nuestros propios sentimientos que no siempre tienen oportunidad de ser sentidos; porque aunque puedas sentirte solo, no hay que olvidar que en el arte encontraremos sensaciones que podrán acompañarnos en un profundo dolor, un incandescente amor, o un melancólico recuerdo.

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